Palabras del Rector

Estimada comunidad nolasquina

             La oportunidad que nos brindan los medios de comunicación tiene grandes alcances y posibilidades, por lo mismo, a través de este medio actualizado quiero hacer llegar a ustedes un fraterno saludo en el Señor Jesucristo, centro del proyecto educativo mercedario.

            Nuestro Colegio San Pedro Nolasco de Santiago, con su larga historia y tradición educativa, se entiende como ese querer ser una acción redentora para el mundo de hoy. Son en la actualidad variadas las formas de hacer vida la Buena Nueva de Jesús en nuestro mundo y, ciertamente, la formación educacional es una perspectiva llena de sentido y esperanza.

            Conscientes de que nada de lo humano le es ajeno a Cristo y que en la base de toda acción redentora está la persona humana, tal como lo expresa el proyecto educativo mercedario, nuestro colegio se constituye como una oferta educativa para el ser humano desde su integralidad: allí se concentra nuestro esfuerzo y desafío cotidiano.

            Hablar de educación en el presente de nuestra historia, con certeza significará grandes y diversos planteamientos, como a su vez, profunda reflexión, más todavía si ello lo situamos en nuestro horizonte local. En este sentido, la labor educativa del colegio busca que nuestros alumnos(as) tengan aquí esa instancia de desarrollo formativo que, visibilizando y desplegando las habilidades individuales, potencie la inserción y mayor desarrollo en la realidad que a cada uno le toca vivir en la sociedad. Nuestro compromiso es seguir trabajando día a día para que esto siga concretándose en cada uno de nuestros estudiantes.

Por último, a través de este espacio quiero expresar mi cercanía y servicio hacia nuestros alumnos, apoderados, funcionarios y tantas personas que han pasado por el colegio. No dejemos de vivir y experimentar cada uno de los espacios que se nos brinda, pero sobre todo, cada instancia de encuentro fraterno como esa experiencia de familia que hemos de cuidar y fomentar.

            Que la visita liberadora que supo vivir y desarrollar Nolasco, sea también el motivo de sentirnos familia mercedaria; Nuestra Madre de la Merced nos acoja bajo su manto y que Dios bendiga a cada uno de ustedes. Fraternalmente,

 

            P. Ramón Villagrán Arias O. de M.

                        Rector

Dsc 8394